Carbonada de Bacalao a la Cerveza
73 min · 11 pasos
Difícil: más de 60 min o 12+ pasos
Sobre este plato
El bacalao salado, cocinado a fuego lento, sustituye a la carne de res en esta carbonada de inspiración flamenca, guisada en una salsa de cerveza belga oscura y vinagre de vino tinto, endulzada con azúcar moreno y espesada con pan de centeno. El resultado es un braseado profundo y agridulce, con el equilibrio ácido que define este plato.
Alergias
Lácteos, Gluten, Mostaza, Pescado
Dietas
Pescetariano
Ingredientes
Productos frescos
- cebollas blancascortadas por la mitad y en láminas finas3 grandes
- ajofinamente laminados4 dientes
- tomillo fresco3 ramitas
- Perejil de hoja plana frescopicado gruesopara servir
Pescado y marisco
- Bacalao salado (bacalà), con pielcortado en porciones de 150 g800 g
Lácteos y huevos
- Mantequilla sin sal30 g
Conservas y botes
- Cerveza belga oscura (como Chimay Bleue o Westmalle Dubbel)500 ml
- Caldo de pescado300 ml
Productos secos
- Azúcar moreno oscuro1 cda
- Harina Normal1 cda
- Pan de centeno oscuro, sin cortezadesmenuzada en trozos1 rebanada gruesa
Especias y condimentos
- Hojas de Laurel2 hojas
- Pimienta negrarecién molidaal gusto
Aceites y salsas
- Vinagre de Vino Tinto2 cda
- Mostaza de Dijon2 cda
- Aceite neutro (tipo girasol)2 cda
Utensilios
- Bol grande
- Cazuela ancha y de base gruesa con tapa
- Termómetro para carne
- Cuchara de madera
- Cuchillo de chef
- Tabla de cortar
Método
Coloca las porciones de bacalao salado en un bol grande y cúbrelas con agua fría.
Deja el bacalao en remojo en el refrigerador durante 24–48 horas, cambiando el agua al menos 3 veces (aproximadamente cada 8 horas), hasta que la carne esté agradablemente sazonada pero no demasiado salada. Retira, seca con papel de cocina y reserva.
Enharina ligeramente las porciones de bacalao por ambos lados con la harina común, sacudiendo el exceso.
Calienta el aceite neutro en una cazuela ancha y de base gruesa a fuego medio-alto hasta que brille. Sella las porciones de bacalao con la piel hacia abajo durante 3 minutos hasta que la piel esté dorada, luego dale la vuelta y sella el lado de la carne durante 2 minutos. Retira a un plato y reserva: el bacalao terminará de cocinarse en el braseado.
Reduce el fuego a medio-bajo y añade la mantequilla a la misma cazuela. Agrega las cebollas en láminas con una pizca de sal y cocina, removiendo de vez en cuando, durante 25 minutos hasta que estén profundamente caramelizadas y de color caoba; no apresures este paso.
Añade el ajo y cocina, removiendo, durante 2 minutos hasta que esté fragante y blando.
Vierte la cerveza oscura, raspando los restos dorados del fondo de la cazuela, y lleva a hervor suave a fuego medio. Cocina sin tapar durante 5 minutos para suavizar el amargor más intenso.
Añade el caldo de pescado, el vinagre de vino tinto, el azúcar moreno, la mostaza de Dijon, las ramitas de tomillo y las hojas de laurel. Mezcla para combinar, luego incorpora los trozos de pan de centeno desmenuzado en el líquido: estos se disolverán y espesarán la salsa.
Vuelve a colocar las porciones de bacalao selladas en la cazuela, con la piel hacia arriba, presionándolas suavemente en la salsa para que queden medio sumergidas. Tapa con una tapa y cocina a fuego bajo durante 15 minutos, hasta que el bacalao alcance una temperatura interna de 63°C (145°F) medida con un termómetro para carne y se desmenuce limpiamente en la parte más gruesa.
Retira las ramitas de tomillo y las hojas de laurel. Prueba la salsa y ajusta el equilibrio con unas gotas más de vinagre de vino tinto si sabe plana, o una pizca más de azúcar si está demasiado ácida. Sazona con pimienta negra: el propio bacalao aporta la sal.
Sirve directamente desde la cazuela, esparciendo generosamente perejil de hoja plana, acompañado de fideos con mantequilla o patatas cerosas al vapor.