Burrata con Tomates y Pesto
15 min · 9 pasos
Medio: 31–60 min o 7–12 pasos
Sobre este plato
Esta elegante ensalada italiana celebra los ingredientes frescos del verano con queso burrata cremoso, tomates tradicionales jugosos y un vibrante pesto de albahaca casero, todo terminado con un ligero chorrito de aceite de oliva virgen extra. Un entrante perfecto que destaca la sencillez y calidad de los productos mediterráneos.
Alergias
Lácteos, Frutos secos
Dietas
Vegetariano
Ingredientes
Productos Frescos
- tomates tradicionales variadosen rodajas y en dados500 g
- hojas de albahaca frescacompactadas50 g
- diente de ajopicado1
- zumo de limón fresco2 cda
Lácteos y Huevos
- queso burrataa temperatura ambiente, aproximadamente 2 bolas250 g
- queso Parmigiano-Reggianorallado25 g
Productos Secos
- piñones30 g
Especias y Condimentos
- sal marinaal gusto
- pimienta negra machacadaal gusto
Aceites y Condimentos
- aceite de oliva virgen extradividido60 ml
Utensilios
- fuente de servir
- cuchillo de chef
- tabla de cortar
- sartén seca
- robot de cocina
- cucharas medidoras
Método
Enjuaga los tomates, sécalos con papel y córtalos en trozos del tamaño de un bocado; resérvalos en una fuente de servir.
Pica groseramente las hojas de albahaca y pica finamente el diente de ajo, manteniéndolos separados.
Tuesta los piñones en una sartén seca a fuego medio durante 3-4 minutos, removiendo frecuentemente, hasta que estén ligeramente dorados y aromáticos.
Añade la albahaca, el ajo, los piñones tostados, 40 ml del aceite de oliva, el Parmigiano-Reggiano, el zumo de limón y una pizca de sal a un robot de cocina.
Tritura con pulsaciones 8-10 veces hasta obtener un pesto con textura visible; no trituras en exceso.
Vierte el pesto sobre los tomates con una cuchara y mezcla suavemente.
Coloca el queso burrata sobre la mezcla de tomates, dejándolo entero o abriéndolo suavemente para exponer el interior cremoso.
Rocía los 20 ml de aceite de oliva restantes sobre la burrata y sazona con sal marina y pimienta negra machacada al gusto.
Sirve inmediatamente mientras la burrata esté todavía fresca y cremosa.