Queen of Puddings
80 min · 9 pasos
Difícil: más de 60 min o 12+ pasos
Sobre este plato
Migas de pan tostado empapadas en una base de natillas perfumadas con vainilla, cubiertas con confitura de frambuesa y coronadas con un merengue dorado y crujiente al estilo italiano. El contraste entre la acidez afrutada de la confitura y la dulzura esponjosa del merengue convierte este clásico atemporal de la cocina británica en un postre absolutamente irresistible.
Alergias
Lácteos, Gluten, Huevos
Dietas
Vegetariano
Ingredientes
Productos Frescos
- Migas de pan blanco frescode un pan del día anterior75 g
- Limónralladura fina1
- Zumo de limón1 cdta
Lácteos y Huevos
- Leche entera500 ml
- Mantequilla sin salcortada en dados25 g
- Huevos grandesyemas y claras separadas3
Conservas y Frascos
- Confitura de frambuesade buena calidad4 cda
Productos Secos
- Azúcar extrafinodividida: 25 g para las natillas, 50 g para el merengue75 g
Especias y Condimentos
- Extracto de vainilla1 cdta
Utensilios
- Bandeja de horno
- Molde bajo para horno de un litro
- Cazo
- Cazo pequeño
- Bol grande
- Batidora de varillas eléctrica
- Varillas
- Espátula
- Rallador fino / pelador de ralladura
Método
Precalienta el horno a 180 °C (160 °C con ventilador). Extiende las migas de pan sobre una bandeja de horno y tuéstalas durante 6-8 minutos hasta que estén ligeramente doradas y aromáticas. Pásalas a un molde bajo para horno de un litro de capacidad.
Calienta la leche y la mantequilla en un cazo a fuego medio-bajo hasta que la mantequilla se derrita y la leche empiece a humear ligeramente, sin que llegue a hervir. Retira del fuego e incorpora la ralladura de limón, el extracto de vainilla y 25 g de azúcar, removiendo hasta que se disuelva. Vierte la mezcla sobre las migas tostadas.
Deja reposar la mezcla de migas durante 20 minutos para que absorban todo el líquido y la preparación pierda el calor.
Bate las 3 yemas de huevo e incorpóralas a la mezcla de migas empapadas hasta obtener una preparación homogénea. Reduce el horno a 170 °C (150 °C con ventilador) y hornea durante 25-30 minutos, hasta que las natillas estén cuajadas pero con un ligero temblor en el centro.
Mientras se hornean las natillas, calienta la confitura de frambuesa con el zumo de limón en un cazo pequeño a fuego suave, removiendo hasta obtener una mezcla fluida y homogénea.
Saca las natillas del horno y déjalas reposar 5 minutos. A continuación, extiende la confitura caliente sobre la superficie en una capa fina y uniforme.
Con unas varillas eléctricas limpias, bate las 3 claras a velocidad media hasta que se formen picos suaves. Añade los 50 g de azúcar restantes poco a poco, cucharada a cucharada, batiendo a velocidad alta hasta que el merengue esté espeso, brillante y forme picos firmes.
Distribuye el merengue sobre la capa de confitura con una cuchara y usa el dorso para crear picos y remolinos por toda la superficie, sellando bien los bordes contra el molde.
Sube el horno a 190 °C (170 °C con ventilador) y hornea durante 12-15 minutos, hasta que las puntas del merengue estén bien doradas, la superficie quede firme y el interior permanezca esponjoso y tierno. Sirve templado.