Huevos Vascos en Piperada
65 min · 7 pasos
Difícil: más de 60 min o 12+ pasos
Sobre este plato
Huevos enteros horneados directamente en una piperada lentamente cocinada — pimientos dulces y tomates reducidos hasta quedar confitados e intensamente concentrados — para que las claras apenas cuajen mientras las yemas quedan fundentes y jugosas.
Alergias
Gluten, Huevos
Dietas
Vegetariano
Ingredientes
Productos frescos
- Pimientos rojosdespepitados y cortados en tiras finas4 medianos
- Pimientos Verdesdespepitados y cortados en tiras finas2 medianos
- Cebolla Amarillacortada en láminas finas1 grande
- Dientes de Ajocortados finamente en láminas4 dientes
- Tomates Peramaduros, picados en trozos grandes600 g
- Perejil de Hoja Plana Frescohojas separadas y picadas en trozos grandes1 manojo pequeño
Lácteos y huevos
- Huevos8 grandes
Productos secos
- azúcar extrafino1 cucharadita
- Pan de masa madre crujiente o pain de campagne para servir
Especias y condimentos
- Guindilla de Espelettemás extra para terminar1 cucharadita
- Pimentón Ahumado Dulce1 cucharadita
- sal en escamas y pimienta negra al gusto
Aceites y salsas
- aceite de oliva virgen extra4 cucharadas
Utensilios
- Sartén ancha y gruesa o sartén de hierro fundido
- Cuchara de madera
- Tapa o papel de aluminio
Método
Corta todos los pimientos y la cebolla en tiras finas, corta el ajo finamente en láminas y trocea los tomates. Mide la guindilla de Espelette, el pimentón y el azúcar.
Calienta el aceite de oliva en una sartén ancha y gruesa o de hierro fundido a fuego medio. Añade la cebolla con una buena pizca de sal y cocina, removiendo de vez en cuando, hasta que esté completamente blanda y empiece a dorarse, unos 15 minutos.
Añade los pimientos rojos y verdes en tiras y el ajo. Mezcla bien, baja el fuego a medio-bajo y cocina sin tapar, removiendo de vez en cuando, hasta que los pimientos estén completamente tiernos y empiecen a caramelizarse en los bordes, unos 20 minutos.
Incorpora los tomates picados, la guindilla de Espelette, el pimentón ahumado y el azúcar. Sube el fuego a medio y cocina, removiendo con frecuencia, hasta que los tomates se hayan deshecho por completo y la mezcla esté espesa, confitada y ya no acuosa, unos 10 minutos. Sazona con sal y pimienta negra; la piperada debe saber dulce, ahumada y audaz.
Baja el fuego a mínimo. Usa el dorso de una cuchara para hacer 8 huecos poco profundos repartidos uniformemente por la piperada. Casca un huevo en una taza pequeña y deslízalo con cuidado en un hueco. Repite con los 7 huevos restantes.
Tapa la sartén con una tapa o papel de aluminio y cocina a fuego bajo hasta que las claras estén apenas cuajadas pero las yemas sigan líquidas, unos 6-8 minutos — comprueba a los 6 minutos; las claras deben estar totalmente opacas, sin zonas translúcidas. Como las yemas quedan blandas, usa huevos pasteurizados si vas a servir a alguien embarazada, mayor, muy joven o inmunodeprimida — una yema blanda no está totalmente cocida.
Retira inmediatamente del fuego. Espolvorea con perejil picado, una pizca de sal en escamas y un toque de guindilla de Espelette. Lleva la sartén a la mesa y sirve de inmediato con pan crujiente.