Tarta Flambeada Alsaciana
67 min · 11 pasos
Difícil: más de 60 min o 12+ pasos
Sobre este plato
La crème fraîche mezclada con fromage blanc crea la base ácida y esponjosa característica que distingue a una auténtica flammekueche alsaciana de una pálida imitación — horneada sobre una piedra o acero al rojo vivo para lograr una corteza fina como una galleta, crujiente y casi carbonizada, en menos de diez minutos.
Alergias
Lácteos, Gluten
Dietas
Con carne
Ingredientes
Productos frescos
- cebollas blancascortadas por la mitad y en láminas muy finas2 medianas
Carne y aves
- Panceta en dados (ahumada, natural o speck)cortada en bastones pequeños200 g
Lácteos y huevos
- crème fraîche entera150 g
- Fromage blanc (o quark)escurrido si está aguado150 g
- Mantequilla sin Sal1 cda
Productos secos
- harina de fuerza para panmás extra para espolvorear250 g
- agua tibia120 ml
Especias y condimentos
- sal fina de mar1 cdta
- nuez moscada recién rallada½ cdta
- sal fina de mar½ cdta
- Pimienta Blanca¼ cdta
Aceites y salsas
- Aceite neutro (tipo girasol)más extra para el bol2 cda
Utensilios
- Piedra o acero de horneado
- Bol grande
- Sartén ancha
- Rodillo
- Batidor de varillas
- Termómetro de carne
Método
Mezclar la harina y la sal en un bol grande. Añadir el agua templada y el aceite, mezclar hasta obtener una masa tosca, luego amasar sobre una superficie sin enharinar durante 5 minutos hasta que quede lisa y flexible. Dividir en 2 bolas iguales y aceitar ligeramente la superficie de cada una.
Cubrir las bolas de masa sin apretar con un paño limpio y dejar reposar a temperatura ambiente durante 30 minutos.
Mientras tanto, derretir la mantequilla en una sartén ancha a fuego medio. Añadir las cebollas cortadas con una pizca de sal y cocinar, removiendo de vez en cuando, durante 12-15 minutos hasta que estén blandas y empiecen a dorarse en los bordes — deben quedar translúcidas pero no completamente caramelizadas.
Retirar del fuego y dejar enfriar por completo.
Colocar una piedra para pizza o un acero de horneado grueso en la rejilla superior del horno y precalentar a su temperatura máxima (normalmente 270-300 °C) durante al menos 45 minutos.
Mientras el horno se calienta, batir la crème fraîche, el fromage blanc, la nuez moscada, la sal y la pimienta blanca en un bol hasta que quede liso y untable.
Sobre una superficie ligeramente enharinada, estirar una bola de masa en un óvalo o rectángulo muy fino, de unos 30×40 cm — debe quedar casi translúcida en algunas partes. Transferir a una hoja de papel de hornear.
Extender la mitad de la mezcla de crème fraîche uniformemente sobre la masa, dejando un borde de 1 cm. Repartir la mitad de las cebollas frías uniformemente por encima, luego distribuir la mitad de la panceta sobre la superficie.
Deslizar la tarta (aún sobre el papel) directamente sobre la piedra caliente y hornear durante 7-9 minutos hasta que los bordes estén bien carbonizados en algunas zonas, la panceta esté chisporroteando, crujiente y bien cocida (el cerdo debe alcanzar al menos 63 °C — comprobar con un termómetro de carne si hay dudas), y la base esté rígida y crujiente como una galleta al levantarla por una esquina.
Repetir el estirado y el montaje con la segunda bola de masa y el resto de la mezcla de crème fraîche, las cebollas y la panceta, y hornear de la misma manera.
Sacar del horno, cortar en rectángulos toscos y servir de inmediato.